A un año de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la situación de terrorismo estatal se ha incrementado y generalizado al tiempo que Ayotzinapa ha actuado como revulsivo de la protesta y la contestación, de modo que hoy puede hablarse de una guerra social abierta entre el Estado y el Pueblo en México.

La estrategia genocida surge con la firma por México del Tratado de Libre Comercio con EEUU que abre el expolio de las riquezas mineras, energéticas y de los recursos naturales, y se incrementa con un diseño bien concebido bajo el gobierno de Felipe Calderón en 2006 que decreta la llamada “Guerra” contra el narcotráfico, la cual sirve de excusa para dotar a los cuerpos represivos de gran cantidad de personal y armamento de última generación, para implicar al ejército en la vigilancia del orden público y para ocultar o justificar las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, el desplazamiento de comunidades por “la lucha contra la insurgencia”… La guerra contra el narco ocasiona sin embargo la aparición de hasta 70 nuevos cárteles de la droga –impulsados desde el Estado- que ocupan las comunidades y territorios generando el terror en la población con violaciones, feminicidios, cooptación de niños y jóvenes para mover la droga y desplazamiento de comunidades para dejar sus tierras en manos de los grandes negociantes de macroproyectos de infraestructura y turismo…

Ello conlleva que a los movimientos de lucha popular se sumen ahora grupos que toman las armas para defenderse, como las las “autodefensas comunitarias”, a la par que la protesta y la contestación se incrementa generando un movimiento de solidaridad y mutuo apoyo contra la represión y las agresiones policiales, y también se incrementan los movimientos de las comunidades que deciden auto-organizarse autónomamente y el boicot de los partidos políticos y los procesos electorales en varios pueblos y ciudades de algunos estados.

Todo ello nos muestra un panorama de guerra social abierta entre el Estado y el Pueblo en aquel país. De las causas y perspectivas de esta situación nos hablará la compañera libertaria mexicana Luisa Silva, conocedora por su propia implicación en la lucha social que de tiempo atrás llevan adelante los pueblos mexicanos.